G20 de Comercio: consenso contra el uso de los alimentos como arma, sin acuerdo sobre sobrecapacidad
La reunión ministerial de Comercio del G20 en Milwaukee cerró con una declaración de la presidencia estadounidense en lugar de un comunicado conjunto. Hubo consenso para condenar la coerción comercial con alimentos, pero no en sobrecapacidad industrial, trabajo forzoso ni reforma de la OMC.
COMEX explicado
- Qué pasó
- La reunión de ministros de Comercio del G20 en Milwaukee cerró con una declaración de la presidencia de EE.UU., en lugar de un comunicado conjunto.
- Por qué importa
- Muestra los límites del consenso: solo hubo acuerdo pleno contra el uso de los alimentos como arma comercial; no en sobrecapacidad industrial, trabajo forzoso ni reforma de la OMC.
- A quién afecta
- Exportadores de alimentos y los gobiernos que negocian en la OMC. La Argentina firmó con EE.UU. y México la declaración sobre trabajo forzoso.
- Productos involucrados
- Alimentos y productos agroalimentarios, Gasoil
Los ministros de Comercio del G20 se reunieron en Milwaukee (Wisconsin) bajo la presidencia de Estados Unidos. Al cierre, el jueves 1 de octubre, el representante comercial Jamieson Greer difundió una declaración de la presidencia, que la oficina del Representante Comercial (USTR) publicó al día siguiente. Es un documento que expresa la visión del país que preside y no requiere el aval de todos los miembros, a diferencia de un comunicado conjunto, lo que en la práctica refleja que no hubo acuerdo sobre la mayoría de los temas.
El único consenso: no usar los alimentos como arma
El único texto con consenso pleno fue una declaración contra la instrumentalización de los alimentos mediante acciones comerciales coercitivas, que Greer destacó como especialmente significativa. Según EFE, los ministros acordaron que el comercio de productos alimentarios y agrícolas no debe usarse como instrumento de coerción económica o política, advirtieron que esas prácticas amenazan los medios de subsistencia y la economía de los países afectados, y muchos miembros llamaron a diversificar mercados, reducir la dependencia de socios poco confiables y mantener abiertas las rutas de suministro.
La agencia ubicó como contexto el uso de granos, fertilizantes y otros insumos como herramienta de presión por parte de Rusia en la guerra con Ucrania, aunque el texto también podría abarcar eventuales restricciones de otros grandes actores agrícolas. Greer mencionó además reuniones paralelas sobre el abastecimiento mundial de gasoil, que calificó de constructivas y que, según la USTR, contribuyeron a una liberación adicional de ese combustible al mercado.
Sin acuerdo en trabajo forzoso ni sobrecapacidad
Estados Unidos pidió a los miembros adoptar o mantener prohibiciones a la importación o venta de bienes fabricados con trabajo forzoso. No hubo consenso: la Argentina y México se sumaron a una declaración separada con Estados Unidos para eliminar el trabajo forzoso de las cadenas de suministro, y Washington los elogió por eso. Greer dijo que algunos países del G20 no se comprometen a prohibir esas importaciones y sostuvo que el trabajo forzoso distorsiona los mercados.
El tema no es solo de principios. Según AP, el gobierno de Trump usa el trabajo forzoso como fundamento de aranceles de dos dígitos a más de 60 países, que alcanzan al 99% de las importaciones estadounidenses, y que en parte reemplazan a los aranceles globales que la Corte Suprema anuló en febrero.
Tampoco hubo acuerdo sobre cómo abordar la sobrecapacidad industrial: la producción que excede la demanda y empuja los precios a la baja. Según la USTR, muchos miembros se mostraron decididos a enfrentarla, pero un puñado rechazó avanzar hacia una acción cooperativa; por separado, 14 economías firmaron con Estados Unidos una declaración sobre el tema. Washington ve a China como el principal responsable, con sobreproducción en acero, autos, baterías, papel y semiconductores, aunque abrió investigaciones a países que van de Noruega a Bangladesh, según AP.
La reforma de la nación más favorecida
Estados Unidos propuso además revisar el principio de nación más favorecida de la OMC —que obliga a dar a todos los socios el mismo trato arancelario— para atarlo a la reciprocidad y la apertura de los mercados. Las versiones difieren: la USTR afirmó que miembros de distintos niveles de desarrollo vieron mérito en analizar cómo mejorarlo, mientras que EFE informó que el resto del G20 rechazó mayormente la propuesta. No hubo acuerdo sobre la reforma de la OMC.
Canadá, India y Brasil
La disputa comercial entre Estados Unidos y Canadá marcó el clima del encuentro, según AP. Greer la mencionó entre los temas pendientes muy difíciles de resolver, y el ministro canadiense Maninder Sidhu llamó a cooperar ante desafíos comunes; esa misma semana habían entrado en vigor las prohibiciones estadounidenses a importaciones canadienses de alcohol, lácteos y motocicletas. En paralelo, Greer señaló que la negociación con India está en su tramo final, aunque evitó anticipar un anuncio inminente.
Los márgenes de la reunión también dejaron novedades bilaterales: Brasil y Estados Unidos acordaron crear un grupo de trabajo para negociar los aranceles adicionales, y Australia propuso que sus fondos de pensión inviertan en la industria del cordero estadounidense para evitar nuevos aranceles.
Para la Argentina, el saldo más concreto es el alineamiento con Washington en la declaración sobre trabajo forzoso, en un momento en que avanza el acuerdo comercial bilateral entre ambos países.
Leer el original en Oficina del Representante Comercial de EE.UU. (USTR)