Japón abre su mercado a la carne vacuna argentina de zonas libres de aftosa con vacunación
El ministro de Economía anunció que Argentina podrá exportar carne bovina a Japón desde las zonas libres de aftosa con vacunación, tras unos 20 años de negociaciones. Antes de los primeros envíos, las autoridades japonesas deberán auditar y habilitar las plantas interesadas.
COMEX explicado
- Qué pasó
- Japón aceptó las condiciones sanitarias para importar carne vacuna de las zonas argentinas libres de aftosa con vacunación, tras cerca de 20 años de negociaciones.
- Por qué importa
- Hasta ahora solo accedía la carne patagónica, con una única planta habilitada. Según el Gobierno, Japón importa carnes de alta calidad por más de USD 3.000 millones al año.
- A quién afecta
- Frigoríficos de las zonas libres de aftosa con vacunación que quieran exportar a Japón.
- Productos involucrados
- Carne vacuna
- Qué puede pasar ahora
- Las autoridades japonesas deben inspeccionar y aprobar las plantas interesadas; todavía no hay fecha para los primeros embarques.
Luis Caputo informó el 30 de septiembre que Japón aceptó las condiciones sanitarias para importar carne vacuna producida en las zonas argentinas libres de fiebre aftosa con vacunación. El ministro lo calificó como un acuerdo histórico que reconoce la calidad de la carne argentina y la solidez del sistema sanitario. En el proceso intervinieron la Cancillería, el Ministerio de Economía, el SENASA y el IPCVA.
El canciller Pablo Quirno precisó que ambos países acordaron los requisitos zoosanitarios para exportar carne bovina y subproductos, y la Secretaría de Agricultura lo presentó como el cierre de dos décadas de negociaciones.
Hasta ahora, solo la Patagonia
Hasta ahora, solo la carne de la Patagonia —zona libre de aftosa sin vacunación— tenía acceso, con volúmenes acotados y una única planta autorizada. La nueva apertura extiende la posibilidad al resto del territorio con estatus sanitario reconocido, que concentra la mayor parte del rodeo y de la industria frigorífica.
Según Bichos de Campo, los requisitos alcanzan también a la lengua y rigen para la zona libre de aftosa con vacunación, al norte del río Colorado: La Pampa, Buenos Aires (salvo Carmen de Patagones), Mendoza, San Luis, San Juan, La Rioja, Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes, Misiones, Chaco, Santiago del Estero, Catamarca, Tucumán, Jujuy, Salta y Formosa. El ministerio de agricultura japonés exige que la carne pase por maduración y deshuesado, para inactivar el virus en caso de que estuviera presente. Japón ya aplica condiciones similares a la carne de Uruguay, que tiene el mismo estatus sanitario.
Cómo se llegó al acuerdo
Según El Economista, el Gobierno puso la ampliación del acceso a Japón entre sus prioridades en 2024. En febrero de 2026, el Comité de Sanidad Animal japonés concluyó que, con las medidas adecuadas, el riesgo de que la aftosa ingrese a través de carne deshuesada del norte argentino sería extremadamente bajo. A fines de septiembre, una delegación de la Secretaría de Agricultura y del SENASA firmó el acuerdo en Tokio, donde se reunió con el Ministerio de Agricultura, Silvicultura y Pesca (MAFF), las autoridades sanitarias e importadores japoneses.
Un mercado de USD 3.000 millones
Según lo informado por el Gobierno, Japón importa carnes de alta calidad por más de USD 3.000 millones al año. Es un mercado exigente y de precios altos, dominado por Australia y Estados Unidos, en el que la carne argentina deberá competir además en desventaja arancelaria: sin un acuerdo comercial con Japón, paga el arancel general para la carne vacuna, mientras que los socios del CPTPP tienen en 2026 un arancel preferencial de 20,8% y Australia, por su acuerdo bilateral, de alrededor de 24%, según la tarifa publicada por la aduana japonesa.
La Sociedad Rural Argentina celebró la noticia como una nueva oportunidad para la carne vacuna y como un reconocimiento al trabajo de los productores en sanidad, trazabilidad y calidad. Quirno agregó que en el primer semestre la Argentina obtuvo aperturas sanitarias para más de 20 productos agroindustriales en distintos mercados, entre ellos cítricos, ovinos en pie, carne aviar y porcina, genética bovina, cueros y lácteos.
Un buen año para la carne
La apertura llega en un año de precios altos para la carne argentina. Según el Consorcio ABC, citado por Infobae, entre enero y julio las exportaciones sumaron USD 2.768 millones y unas 403.100 toneladas peso producto, con subas de 41,8% en valor y 6,7% en volumen; en julio, el precio promedio fue de USD 7.123 por tonelada, 27,5% más que un año antes. China siguió como principal destino, con casi 60% de los envíos, y la Argentina completó en nueve meses la cuota preferencial de 100.000 toneladas de Estados Unidos.
Andrés Costamagna, consultor y director de la SRA, proyecta que las exportaciones de carne vacuna superarán los USD 3.000 millones en 2026, con unas 700.000 toneladas, un volumen menor que el de 2022 y 2024 por la menor disponibilidad de hacienda y la retención de vientres.
El paso siguiente: auditorías y habilitaciones
El paso siguiente es operativo. Las autoridades japonesas deben auditar el sistema sanitario argentino, una visita que se espera próximamente, y después inspeccionar y aprobar uno por uno los establecimientos que quieran exportar. Por eso todavía no hay una fecha para los primeros embarques.
Para los frigoríficos, el desafío será cumplir las exigencias de un mercado que paga por calidad y regularidad, en un año en que la oferta de hacienda está ajustada y otros destinos, como China y Estados Unidos, compiten por la misma carne.