Las grandes navieras van dejando de lado los servicios compartidos y se centran en impulsar sus propias rutas
Las grandes navieras dependen cada vez menos de los servicios compartidos y apuestan a operar sus propias rutas, según un análisis de la consultora Sea Intelligence difundido por Cadena de Suministro el 19 de octubre.
Hasta 2017, las redes de larga distancia estaban muy concentradas y las compañías agrupaban capacidad mediante acuerdos de buques compartidos, de modo que un mismo servicio físico se vendía bajo varias marcas. Para la consultora, eso daba a los cargadores la «ilusión» de tener más opciones.
Los números muestran el cambio: entre 2012 y 2013 había unas 250 rutas de larga distancia activas y hacia fines de 2026 son cerca de 380, pero cada vez menos navieras venden espacio en cada una. Entre 2014 y 2016, un servicio era ofrecido en promedio por 4,12 navieras; en agosto de 2026, por 2,65. Sea Intelligence interpreta que las líneas asumen más riesgo operativo propio y lo lee como el regreso de una competencia operativa real en el mercado.