El RIGI aprueba dos proyectos de TGS por más de USD 3.200 millones para procesar y exportar líquidos de Vaca Muerta desde Bahía Blanca
El Comité Evaluador admitió una planta de separación de líquidos del gas en Tratayén y un ducto de 577 km con planta fraccionadora en Bahía Blanca. Según Caputo, operarían desde 2030 con exportaciones por unos USD 1.100 millones anuales.
COMEX explicado
- Qué pasó
- El Comité Evaluador del RIGI aprobó dos proyectos de TGS por más de USD 3.200 millones para separar los líquidos del gas de Vaca Muerta en Tratayén y llevarlos por un ducto de 577 km a una planta fraccionadora en Bahía Blanca.
- Por qué importa
- Apunta a destrabar un cuello de botella que limita el crecimiento de Vaca Muerta y, según el Gobierno, generaría exportaciones por unos USD 1.100 millones por año desde 2030.
- A quién afecta
- Productores de gas de Vaca Muerta, proveedores y contratistas de obra, y la actividad portuaria de Bahía Blanca.
- Productos involucrados
- Propano, Butano, Gasolina natural, Gas natural
- Qué puede pasar ahora
- Según la proyección oficial, las plantas empezarían a operar en 2030.
El Comité Evaluador del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) aprobó el ingreso de dos proyectos de Transportadora de Gas del Sur (TGS) que suman más de USD 3.200 millones, según anunció el lunes 19 de octubre el ministro de Economía, Luis Caputo. Las obras apuntan a separar, transportar y fraccionar los líquidos que trae el gas de Vaca Muerta —propano, butano y gasolina natural— para venderlos al exterior desde Bahía Blanca.
De acuerdo con la proyección oficial difundida por Caputo, las plantas empezarían a operar en 2030 y desde entonces generarían exportaciones por unos USD 1.100 millones por año. El ministro calificó las iniciativas como claves para el desarrollo de Vaca Muerta y estimó 19.000 puestos de trabajo durante la construcción. El anuncio coincidió con la publicación del dato oficial de comercio exterior de septiembre, en el que las exportaciones de combustibles y energía crecieron 89,1% interanual.
Qué incluye cada proyecto
El primero es una planta en Tratayén, en Neuquén, para separar del gas natural los líquidos (NGL, por su sigla en inglés) que llegan desde los yacimientos. El segundo combina un ducto de 577 kilómetros que llevará esos líquidos hasta Bahía Blanca, en la provincia de Buenos Aires, con una planta fraccionadora que los dividirá en productos comercializables, más tanques de almacenamiento e infraestructura para exportarlos. Cuando TGS presentó la iniciativa, en marzo, también incluyó un gasoducto de segregación de unos 100 kilómetros y obras en una terminal marítima, según Bloomberg Línea y Forbes Argentina. De acuerdo con El Cronista, la obra se extiende sobre cuatro provincias.
El cuello de botella que buscan destrabar
El gas de Vaca Muerta trae componentes líquidos que deben separarse antes de inyectarlo en los gasoductos. A medida que crece la producción, también crece el volumen de esos líquidos, pero la infraestructura para separarlos, transportarlos y procesarlos es mucho más limitada que la capacidad de transporte de gas, según explica El Cronista. Sin esa ampliación, el crecimiento de la cuenca podría quedar limitado.
Marcelo Mindlin, presidente de Pampa Energía —una de las empresas que controlan TGS—, definió la obra como una inversión clave para resolver algunos de esos cuellos de botella. La compañía sostiene que se trata de la primera planta de procesamiento de líquidos que se construye en el país en más de 25 años.
De marzo a hoy: cómo cambiaron los números
TGS presentó el proyecto en marzo de 2026, durante la Argentina Week de Nueva York, como una inversión de unos USD 3.000 millones, con 45 meses de ejecución y exportaciones que su CEO, Oscar Sardi, estimó entonces en USD 1.200 millones anuales. En junio, el directorio tomó la decisión final de inversión y aprobó acuerdos con YPF, Pluspetrol y Chevron que cubren más del 80% de la capacidad, mientras seguía negociando con otros productores. Así, el monto aprobado ahora es mayor que el de marzo y la proyección de exportaciones, algo menor: el Gobierno habla de USD 1.100 millones por año.
La estimación de 19.000 puestos coincide con la que había dado la empresa en marzo: unos 4.000 empleos directos y 15.000 indirectos durante la obra. Según ArgenPorts, se trata de trabajos de construcción y no de puestos permanentes de operación.
Un RIGI cada vez más energético
Infobae contabilizó junto con estos dos proyectos el de Pluspetrol en el área Bajo del Choique–La Invernada, en el norte de Neuquén, que el Comité Evaluador había aprobado a comienzos de octubre y que la empresa anunció en París: entre los tres, la inversión supera los USD 15.400 millones. El plan de Pluspetrol prevé más de 620 pozos horizontales y, en su segunda etapa, más de 100.000 barriles diarios de petróleo y 12 millones de metros cúbicos diarios de gas; la compañía estima exportaciones por hasta USD 2.200 millones por año, mientras que Infobae menciona unos USD 2.300 millones. Antes de ese caso, el mayor proyecto petrolero del régimen era el de Tecpetrol en Los Toldos II Este, por unos USD 6.400 millones, según El Cronista.
Lo que todavía no se sabe
Las fuentes consultadas no detallan los montos de cada uno de los dos proyectos de TGS por separado, la capacidad de procesamiento que tendrá la planta de Tratayén ni los volúmenes anuales de propano, butano y gasolina natural que se exportarán. Tampoco precisan los destinos previstos para esas ventas ni la terminal portuaria de Bahía Blanca desde la que saldrán los embarques.